miércoles, 21 de noviembre de 2012

Entre otras cosas…


El infierno encierra la ejecución justa de la ley universal. Siempre es igual y siempre es tarde, lo mismo da. Sin que nadie lo note, quema y se cobra en solitario la culpa. El padecido castigo del principio nunca ocurre hasta que todo se olvida, es como el agua seca que no apaga la sed, y te retuerce eternamente de dolor. 

Lo que encierra esta pesadilla, es el pensamiento sin rostro que no comparte el tiempo finito. Al fingir el pasado, los siglos se encienden quemando a la desventurada mentira, que no acaba de entender ¿Sabía lo fugaz del ahora, la historia que refiero? 

La agonía de lo traicionado junto al falso río gris, es como la sabiduría inútil. Después de la historia, precisamente ahora, se ejecutara la sentencia determinada. El mar de fuego que obliga a olvidar los nombres, se proyectara en la memoria, y resignado recordaras la decisión.